
+Mi amor, mi vida era como una noche sin luna antes de conocerte, muy oscura, pero al menos había estrellas, puntos de luz y motivaciones... Y entonces tú cruzaste mi cielo como un meteoro, De pronto, se encendió todo, todo estuvo lleno de brillantez y belleza. Ahora te has ido, el meteoro ha desaparecido por el horizonte, todo se ha vuelto negro. No ha cambiado nada, pero mis ojos han quedado cegados por la luz. Ya no puedo ver las estrellas. Y nada tiene sentido... Se ha ido todo, incluida mi esperanza, te has llevado todo mi ser contigo, lo has barrido todo con tu estela... No ha quedado nada, ni el más mínimo ápice de sentimientos, ni de sensaciones...NADA. Ha vuelto esa carcasa vacía, carente de vida, que se mueve, come y se relaciona, sí, pero mecánicamente, ha dejado de pensar, de sentir, de actuar, ha dejado de ser una persona, para dejar paso a un robot de carne y hueso. Cada risa, sera fingida, cada sonrisa, forzada, cada lágrima sera tristeza pura y cada suspiro, un sentimiento liberado... Muchos dicen que con el tiempo mis ojos se acostumbraran de nuevo a la oscuridad y volveré a ver esas estrellas, pero es que eso es precisamente lo que no tengo... Tiempo... Uno de mis bienes más preciados y a la vez uno de mis peores enemigos... Mi mejor aliado contra el mal de amores y las heridas, pero sin embargo el peor torturador cuando espero por algo o alguien... No sé que saldrá de todo esto, pero hasta que lo descubra, la carcasa vacía seguirá ahí, inerte, sin que yo pueda hacer nada para evitarlo...
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