Dicen que no hay mal que por bien no venga, pero yo sigo sin encontrarle el lado positivo a no tenerte, a no estar contigo todo el día, a no ser yo por la que suspiras, a tener que resignarme por las mañanas cuando me despierto de un sueño perfecto a tu lado... Si me preguntan que si ya lo superé les diré con una enorme sonrisa en la cara que ¡por supuesto!, pero mi mente y mi corazón saben que eso no es así, que esa sonrisa esconde miles de lagrimas detrás, que ese por supuesto, es un por supuesto que no, que verle babear por otra por la calle me pone los nervios de punta y hace que me entren ganas de partirle la cara a él y arrancarle la cabeza a ella, que el olvido no es tan fácil como lo pintan, que, al igual que no se está enamorado de la noche a la mañana, tampoco te olvidas de alguien tan rápidamente, y ya se que ya pasaron dos meses, pero ¿acaso la gente pretende que borre dos años enteros de mi vida en tan solo unos días? Es realmente absurdo que la gente se crea esas palabras cuando las suelto, me sorprende, la verdad, ya no solo por el hecho de que sea tan obvio que es una mentira, si no por la facilidad con la que lo aceptan, no se si lo hacen porque realmente no me creen y, para no estar machacándome con el tema, lo dejan estar, o porque son realmente tan obtusos en cuanto al tema del amor. Si se trata del segundo caso, me debería asustar por, aparentemente, las pocas (por no decir nulas) veces que la gente de mi entorno ha estado enamorada, si es así, debo estar agradecida por haberlo podido vivir en propia piel, puede que no tuviera el mejor de los finales, eso sin duda, pero al menos la historia la tuve, pude vivir ese cuento de hadas que llaman amor, pude llegar a rozar el cielo con mis manos, pude experimentar lo que es vivir en una nube de algodón permanente, por desgracia ese cuento llego al final, ese cielo se alejo repentinamente y caí de bruces contra el suelo y esa nube finalmente se deshizo, devolviendome a la triste realidad, donde las hadas no existen, es cielo no se puede alcanzar simplemente estirando los brazos y las nubes, ni son de algodón, ni sirven como cama...
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Cuando el azúcar se vuelve amargo...
Dicen que no hay mal que por bien no venga, pero yo sigo sin encontrarle el lado positivo a no tenerte, a no estar contigo todo el día, a no ser yo por la que suspiras, a tener que resignarme por las mañanas cuando me despierto de un sueño perfecto a tu lado... Si me preguntan que si ya lo superé les diré con una enorme sonrisa en la cara que ¡por supuesto!, pero mi mente y mi corazón saben que eso no es así, que esa sonrisa esconde miles de lagrimas detrás, que ese por supuesto, es un por supuesto que no, que verle babear por otra por la calle me pone los nervios de punta y hace que me entren ganas de partirle la cara a él y arrancarle la cabeza a ella, que el olvido no es tan fácil como lo pintan, que, al igual que no se está enamorado de la noche a la mañana, tampoco te olvidas de alguien tan rápidamente, y ya se que ya pasaron dos meses, pero ¿acaso la gente pretende que borre dos años enteros de mi vida en tan solo unos días? Es realmente absurdo que la gente se crea esas palabras cuando las suelto, me sorprende, la verdad, ya no solo por el hecho de que sea tan obvio que es una mentira, si no por la facilidad con la que lo aceptan, no se si lo hacen porque realmente no me creen y, para no estar machacándome con el tema, lo dejan estar, o porque son realmente tan obtusos en cuanto al tema del amor. Si se trata del segundo caso, me debería asustar por, aparentemente, las pocas (por no decir nulas) veces que la gente de mi entorno ha estado enamorada, si es así, debo estar agradecida por haberlo podido vivir en propia piel, puede que no tuviera el mejor de los finales, eso sin duda, pero al menos la historia la tuve, pude vivir ese cuento de hadas que llaman amor, pude llegar a rozar el cielo con mis manos, pude experimentar lo que es vivir en una nube de algodón permanente, por desgracia ese cuento llego al final, ese cielo se alejo repentinamente y caí de bruces contra el suelo y esa nube finalmente se deshizo, devolviendome a la triste realidad, donde las hadas no existen, es cielo no se puede alcanzar simplemente estirando los brazos y las nubes, ni son de algodón, ni sirven como cama...
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